Estás conduciendo por una calle bastante concurrida. Te detienes en un semáforo, vuelves a avanzar y… ¡Bam! Un ciclista aparece de la nada. Frenas al instante. Tu novia derrama su café y… Afortunadamente, nadie resulta herido. ¿Hay alguna forma de evitar este tipo de situaciones? Las puertas son responsables de muchos de los accidentes con bicicletas.